sábado, 29 de septiembre de 2012

Fenómenos Paranormales (Tenerife)



     La historia comienza un mes de Octubre de 1998, cuando un grupo de jóvenes naturales de la isla de La Palma se trasladan a Tenerife para iniciar sus estudios Universitarios, pero lo que creían iba a ser una experiencia provechosa y emocionante, se tornará poco a poco en una vivencia realmente sobrecogedora.

 El primer incidente trascurre tan solo instalarse los jóvenes en el piso, situado este en la Calle Barcelona, en La Laguna, frete a una parada de Guaguas.


 Uno de los muchachos, J.P.A., se disponía a dormir, cuando ya llevaba unos minutos en la cama pudo escuchar diversos susurros procedentes de la cocina pero no le dio demasiada importancia ya que pensó que serían sus compañeros o alguien desde la bocapatio puesto que era una casa nueva y no estaba acostumbrado a sus ruidos. Así de esta manera tan casual comienzan a manifestarse los escalofriantes sucesos.

     Estando todos los inquilinos en el salón una noche escucharon una serie de ruidos en la cocina se acercaron a la habitación y descubrieron que no había pasado nada y eso que el estruendo había sido considerable con platos que parecían haber caído al suelo y los golpes en los muebles eran perfectamente audibles.

     Los sucesos continuaron tanto siendo ellos testigos presenciales como cuando no estaban presentes, cierta noche todos los jóvenes que habitaban el inmueble decidieron salir a tomar algo, al día siguiente recibieron la visita de la vecina de abajo, que les llamó la atención por el escándalo formado la anterior noche, comentaba que a altas horas de la madrugada oyó como alguien corría en el piso y grandes golpes en el suelo pero... ¡en la casa no había nadie!, los estudiantes se inquietaron aún más tras este incidente llegando a plantearse la posibilidad de abandonar la vivienda. Pero pronto los sucesos anómalos cesarían de manera tan repentina como aparecieron, y los universitarios por fin creyeron poder respirar tranquilos y continuaron su vida en el lugar como si nada hubiera ocurrido.

     La tranquilidad duró solo un par de meses ya que los lances retornaron, si cabe con mayor virulencia.

 Los fenómenos trascurrían con la misma casuística durante varios años con alternancia de calma y agitación aunque el porqué se producían sigue siendo un misterio, ya que no hemos encontrado por ahora ningún hecho trágico del pasado, que aunque no explica el fenómeno nos podría dar algo para pensar si existe alguna relación.

     Ya en el mes de Octubre de 2001 los hechos dan un giro inesperado y los fenómenos se tornan burlones, manos invisibles que tocan la puerta y cuando abren a ver quien es... ¡nadie! Así una y otra vez provocando desesperación en los muchachos. O.J.M. un amigo de los estudiantes y también procedente de La Palma se quedó unos días en su piso y comprobó en sus propias carnes los extraños episodios:

 “Los chicos me habían dicho que allí pasaban cosas raras, pero yo pensé que eran vacilones de ellos o la propia sugestión que les había jugado una mala pasada, pero una noche que me quedé allí y estando en la cama, de repente, ¡algo me destapó completamente!¡algo o alguien había cogido mis sábanas y las tiró al suelo! Pero en la habitación no había nadie, casi me muero del susto”.

     El mayor de los jóvenes J.P.A., el cual llevaba viviendo en el inmueble desde el principio y fue testigo de la mayoría de los sucesos extraños, sufrió el encuentro con algo o alguien que si vivía con ellos no había pagado el alquiler:
 
“Una noche estaba recostado en mi cama y en frente puedo observar perfectamente el pasillo, pues bien, cuando mi prima y uno de mis compañeros se iban ya a dormir pasaron por mi habitación a darme las buenas noches ya que les queda de paso a sus habitaciones, cuando cruzaron el pasillo pude observar como un extraño ser nebuloso y blanco se trasladaba justo detrás de ellos, tenía una forma antropomorfa, desapareciendo rápidamente, aun no me explico lo que era aquello pero estoy convencido que es el causante de las cosas raras que pasan allí”.
     Otro de los primos de J.P.A., y también inquilino del inmueble L.P.O., sufrió un hecho que asegura nunca se le olvidará en la vida y que se negó a contarlo ya que la considera una experiencia muy personal y que le cambió absolutamente su modo de pensar. Los estudiantes ya han dejado el piso y ahora lo habitan otros estudiantes que ya han sufrido algún que otro incidente sobrenatural.

Fuente: http://juper.tripod.com/piso.html