sábado, 6 de octubre de 2012

El siguiente desafío de Curiosity: recoger muestras de arena de Marte



"Rocknest": una porción de arena cuesta abajo de un grupo de rocas oscuras es el sitio para la primera extracción.

El robot explorador de la Nasa en Marte se está preparando para sacar su primera muestra de suelo marciano.

El vehículo, que aterrizó en el planeta rojo en agosto, ha subido hasta un montón de material arenoso que científicos de la misión están llamando "Rocknest" (algo así como nido de rocas).

Este fin de semana, el robot cavará en el suelo con su espátula en forma de almeja, con el propósito previo de limpiar el mecanismo de contaminación terrestre.

Después, repetirá la tarea y entregará una medida de arena del tamaño de una aspirina a los laboratorios a bordo para su análisis.

Los ingenieros de la Nasa han advertido que todo el proceso será prolongado. La maquinaria involucrada es compleja y el equipo dice que necesita tiempo para aprender a operarla.

Curiosity, también conocido como el Laboratorio de Ciencia de Marte (MSL por sus siglas en inglés), muy probablemente estará estacionado en Rocknest durante un par de semanas, mientras se llevan a cabo las pruebas de la arena.

Más forma que fondo

Y, como con algunos de los anteriores experimentos científicos realizados por el explorador, se espera que los resultados -cuando aparezcan- sean bastante mundanos. Probablemente la arena sea sólo el producto de basalto corroído, la roca volcánica omnipresente en la superficie de Marte.

Al equipo le preocupa más que el procedimiento de manejo de la toma de muestras funcione correctamente, que el logro de nuevos hallazgos significativos.

Un objetivo clave de las primeras excavaciones será limpiar a fondo los mecanismos internos de la herramienta del brazo robótico que hace el trabajo de cavar.

Se le llama Chimra, o colección y manipulación para el análisis de rocas del interior marciano.

Aunque ensamblada en condiciones de esterilización extrema en la Nasa, esta herramienta habrá adquirido de todos modos una capa de película aceitosa en el aire de la Tierra que contaminaría los resultados del análisis del laboratorio del robot si se dejan en el lugar. Al extraer varias muestras a través del sistema de manipulación, Curiosity puede depurar Chimra de la película.

"Lo empleamos efectivamente para enjuagar nuestra boca tres veces y luego escupirlo", explicó Daniel Limonadi, quien está a cargo de la fase de extracción de muestras de la superficie por Curiosity, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia espacial de Estados Unidos.

"Sacaremos un puñado de arena, la haremos vibrar en todas las diferentes superficies dentro de Chimra para efectivamente arrojar chorros de arena en esas superficies, y entonces deshacernos de todo ese material; luego enjuagamos y repetimos tres veces para terminar de limpiar todo".

Una vez que el procedimiento esté completo, se entregará una pequeña muestra a los laboratorios a bordo, Sam y CheMin, para efectuar análisis químicos y mineralógicos.

La arena será severamente sacudida y tamizada para asegurarse de que únicamente material de grano fino, de un diámetro menor que el ancho de un cabello humano, llegue a los instrumentos.



Un rastro de la rueda de Curiosity de 40cm de ancho indica el tamaño de las partículas del material arenoso en Rocknest.

Antecedentes y asignatura pendiente

Un rastro de la rueda de Curiosity de 40cm de ancho indica el tamaño de las partículas del material arenoso en Rocknest.

El equipo estará consciente de la extrema dificultad que una previa misión a Marte, la sonda espacial Phoenix, de 2008, tuvo para conseguir material para su sistema de recolección de muestras.

"Phoenix tenía una capacidad relativamente sin control de entrega de material; tenían apenas una extracción y con esa debían hacer todo", comentó Limonadi a la BBC.

"Usamos la gravedad y la vibración para poner cosas en pequeñas partes de Chimra que nos dieron volúmenes muy controlados de porciones para entregar".

El explorador ya ha recorrido un total de 484 metros desde su aterrizaje el 6 de agosto en el cráter Gale, una enorme depresión en el ecuador de Marte.

Todavía le quedan por recorrer 176 metros para llegar a una locación llamada Glenelg, un lugar que según indicaron imágenes de satélite, es una confluencia entre tres diferentes terrenos geológicos.

Será en Glenelg donde Curiosity realmente se pondrá a trabajar en la investigación de ambientes en el pasado de Gale.

La semana pasada, los científicos anunciaron que el robot había tomado fotos de rocas claramente depositadas en agua que corría rápidamente. La teoría es que el explorador está en la a la cabeza de un antiguo abanico aluvial donde una red de corrientes atravesaba el suelo del cráter, hace miles de millones de años.

Fuente: http://www.bbc.co.uk

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